Carta desde las cicatrices que ya no esconden nada
Por: Carlos Santiago Medina
Hoy no quiero demostrar que soy fuerte.
Quiero ser real. Y si!, eso incluye las grietas, también merecen luz. Porque aprendí que hay días donde no se pierde por caer, sino por fingir que no dolió.
Yo ya no corro para llegar primero,
corro para no perderme a mí en el camino.
Y aunque el miedo haya echado raíces,
hoy me siento capaz de regar esperanza.
He entregado tiempo a quien olvidó que existía, y he pegado trozos de mí donde nunca debí romperme. Pero aprendí que incluso los errores duelen distinto cuando los entiendes con amor.
Ojalá un día me acepten sin condición,
como soy, sin filtros, sin manual, sin etiqueta. Porque todos merecemos el bien
y ninguno debería pedir permiso para ser suficiente.
No temo perder. Temo dejar de intentarlo.
Y si algún día me abrazo de nuevo,
que sea sin reproches, sin exigencias,
solo para recordarme: “Estás aquí, y eso basta.”

No hay comentarios.:
Publicar un comentario