jueves, 11 de septiembre de 2025

Que me amen con locura o que me dejen en paz

 

  Por: Carlos Santiago Medina


La vida no espera.

No se detiene a preguntarte si estás listo, si ya sanaste, si te atreves. Y en medio de ese vértigo, ¿de verdad vas a conformarte con un amor a medias?


Estar con alguien que no esté loco por ti es como vivir en una casa sin ventanas: te protege, sí, pero te priva de la luz. El amor debe ser un temblor, una certeza, una mirada que te desnuda sin tocarte. Debe ser alguien que te escuche incluso cuando no hablas, que se emocione con tus logros como si fueran propios, que te elija cada día sin que se lo pidas.


Porque tú no estás hecho para ser tolerado,

estás hecho para ser celebrado. Para que te amen con urgencia, con ternura, con fuego.

Para que te escriban poemas sin saber que lo están haciendo, solo por mirarte.


Así que no, no te conformes.

No te quedes donde no hay chispa,

donde tus lágrimas no importan,

donde tu risa no provoca vértigo.


La vida es demasiado corta para amores tibios.

Demasiado breve para explicarte mil veces.

Demasiado valiosa para compartirla con alguien que no sepa que tenerte es un privilegio.


Que te amen con locura, o que te dejen en paz.





miércoles, 10 de septiembre de 2025

Lo que un día me ahogó, hoy me enseña a respirar


Por: Carlos Santiago Medina


   Con el paso del tiempo, la perspectiva cambia.Lo que antes me asfixiaba, lo que me llenaba de molestia, lo que causaba división y contienda… hoy lo veo con otros ojos.


   No era tan difícil.Tan fácil que era respirar antes de responder.Tan fácil que era valorar sin exigir.Tan fácil que era amar sin miedo.


   Pero no lo entendí entonces.

Me perdí en mis propias tormentas, en mis propias heridas. Y fueron esos mismos errores, los que me llevaron a fallarte una y otra vez, los que me hicieron buscar en el otro lado

lo que siempre tuve contigo.


   Creí que me faltaba algo.

Que había algo más allá, algo mejor, algo que me completara. Pero lo que me faltaba era la madurez para ver lo que ya tenía. Lo que me sobraba era el miedo a quedarme, a elegirte, a elegirnos.


   Hoy, desde este lado del tiempo,

me doy cuenta de que lo difícil no era amar,

era aceptar que ya lo tenía.

Y que a veces, el amor no se pierde por falta de sentimiento, sino por falta de conciencia.


   Si estás leyendo esto y alguna vez sentiste que lo tenías todo pero no supiste sostenerlo,

no estás solo. A veces fallamos buscando respuestas afuera, cuando la verdad siempre estuvo dentro.


martes, 2 de septiembre de 2025

El Derecho a Sentir

 


Por: Carlos Santiago Medina


   Nos enseñaron a sonreír aunque el corazón esté roto. A decir “todo bien” cuando por dentro nos deshacemos en silencio. Pero hay una verdad que no se puede seguir escondiendo, sentir no es debilidad, es humanidad.


   El dolor no es enemigo. Es testigo. Nos recuerda que hemos amado, que hemos perdido, que hemos vivido. Y aunque duela, merece ser escuchado. Porque ignorarlo no lo borra, lo entierra vivo, y desde ahí nos sigue hablando.


   No tenemos que demostrar fortaleza a costa de nuestra verdad. No tenemos que vestir de alegría cuando lo que necesitamos es descanso, llanto, o simplemente ser.

La sanación no llega por negación, sino por presencia. Por mirar nuestras heridas sin juicio, por darles nombre, por permitirnos llorar sin culpa.


   Abrazar el dolor es un acto de amor propio. Es decir: “Me merezco sentir. Me merezco sanar. Me merezco existir sin máscaras.”


   Así que hoy, si estás cansado, si estás triste, si estás roto… está bien. No estás solo. Tu dolor tiene valor. Tu vulnerabilidad es sagrada. Y tu derecho a sentir es innegociable.